miércoles, 11 de junio de 2014

Hoy deseaba que fueras clavo ardiendo para no soltarte.
Tú que entre líneas sólo sabes leer música y no necesitas entender el mundo siempre que algo te aferre a él.
Hoy he querido atar cabos, y atarme a ti.
Quería dejarme llevar por tus vientos y volver a respirar, coger más aire que al sacar la cabeza del agua, de mis charcos, reflejarme como en ellos.
Hoy necesitaba acelerar y no he podido.