Esta vez septiembre ha llegado sin la vuelta a casa durmiendo al fondo del bus, pero ha llegado.
Las mañanas no son,
pero sigue amaneciendo.
Las mañanas no son,
pero sigue amaneciendo.
Sigo siendo yo, pero no como lo recuerdas. Un poco menos.
Y entonces apareces,
no estás en ninguna parte,
y sobras por todas.